LOS PERCEBES DE SERGIO ÁLVAREZ

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Leía esta semana por distintas redes sociales las rajadas de sportinguistas de pro hacia Guerrero: “No vale pa primera”, “Es muy malo”, “No mete un gol ni al arcoiris”, “Lleva viviendo de los cuatro goles que marcó al Oviedo desde entonces”…
Y claro, más que por ser guerrerista, que también, me produce un sentimiento de repulsa absoluta hacia gente que, como yo, tiene una pasión irrenunciable: el Sporting. Me da mucho asco. Que se ataque a un futbolista de cantera, a un chaval de la casa, que lo ha dado todo por el equipo como ha hecho él, me parece increíble. Fobias. Ésa es la palabra: fobias. Y como yo tengo una fobia juzgo en función de mi fobia. Qué sería de nosotros sin filias ni fobias.
En una de esa lapidaciones públicas, se hablaba de la convocatoria de Mendiguchía: “Va a meter no sé cuántos goles en Monjuic”, “A ver si Abelardo entra en razón y lo saca en lugar de Guerrero” (<—– lo de que Abelardo entre en razón es para tirarse de la más alta torre), “Tiene que darle el dorsal del primer equipo a la voz de ya”, “Se lo ganó con creces en la pretemporada”. Ojo, se estaba exigiendo al míster que se olvidara del mierdas de Guerrero para dar entrada a un auténtico delantero centro.
Un auténtico delantero centro que lleva la friolera de UN GOL en seis jornadas… EN SEGUNDA B!!!!!. Dicho esto, ojalá Mendi acabe siendo un fuera de serie y nosotros lo disfrutemos.
Y cuando lees estas cosas es cuando piensas: “Que sí coño, que sí, que merecemos otros diez añinos en segunda división”, y ni aún así aprenderíamos a respetar y valorar lo que tenemos.

Y estoy seguro que ahora mismo, más de veinticuatro horas después, están los de mantenimiento del campu del Espanyol en plan percebeiro, recogiendo los percebes que ayer le cayeron de los cojones a Sergio Álvarez durante el partido.
Alberto, Lora, Luis, Bernardo, Canella, Nacho Cases, Sergio Álvarez, Álex Menéndez, Jony, Halilovic y Sanabria.
Y Abelardo decidió dar continuidad al sistema estrenado en Gijón contra el Betis, con el croata por detrás del delantero. Y claro, el delantero titular es Sanabria. Y mi Guerrero al bancu. Y amigu, cuando el equipo funciona como funciona partido tras partido no queda otra que decir: <<Oye, Abelardo, lo que quieras, ¿eh?>>
Y es que el partido que jugó el Sporting en Barcelona no desmerece al de la primera parte contra el Betis, o al día del Valencia, o al día del Madrid.
Aunque mantuvo el sistema, me dio la sensación de que Halilovic no bajó tanto a recibir entre los dos mediocentros. No hizo falta. Y no hizo falta porque el inicio del juego del Sporting era con los dos laterales muy pegados a banda y bastante avanzados, con los dos centrales bien abiertos y los dos mediocentro dándoles un repaso táctico, técnico y físico a la delantera y mediu campu del Espanyol de los que hacen afición. Qué manera de jugar, mamina. Nacho Cases iba sobráu, pero lo de Sergio Álvarez fue algo insultante. Su presencia era la de un gigante que tenía imanes en los pies y todo lo que le pasaba alrededor acababa en sus botas. Cortó, desahogó, repartió… y sobre todo: mandó. Un líder en el equipo era lo que nos faltaba y ya lo tenemos. Es que llevaba a Cañas y a Víctor Sánchez colgados de un huevo y a Marco Asensio del otro.
La radio ( yo oigo la radio a la vez que veo el partido), cómo no, a quien ensalzó continuamente fue a Marco Asensio. Claro, Javier Ares y compañía sólo tienen en el papu lo que tenga que ver con el Real Madrid. Luego, como Halilovic se marca un golazo, pues hablamos del croata, que es del Barsa y hay que compensar. Y sí, los dos son muy buenos. Los dos jugaron bien.
Pero amigu, cualquiera que haya visto con atención el encuentro, por cojones, con lo que tiene que quedar asombrado es con el partido que se marcó Sergio. Ahora bien, si sólo miras dónde está el balón y además tienes que hablar de lo que te obligan a hablar, pues entiendo que no menciones al avilesino.
El Sporting es un equipo que juega de una forma muy clara, y no es precisamente la de llevar el peso del partido; bien, pues me gustaría saber la posesión de balón que tuvimos, especialmente, en la primera parte. Creo que fue apabullante.
No perdimos un balón, salimos siempre airosos de la presión (que dicho sea de paso, era patética) y sólo cuando nos ponían en algún apuro nos la quitábamos de encima con un balón largo. Hasta mediu campu salíamos tocando, por el centro o por las bandas, sin ningún problema. Por otro lado, Álex por su banda era un dolor de huevos para ellos, y muy bien secundado por Canella, las cosas como son. Jony, a pierna cambiada, no tenía un día brillante pero es un jugador al que el equipo contrario le hace siempre una vigilancia especial, por la cuenta que les trae; no te puedes despistar porque te la lía en cualquier momento.
Halilovic, que jugaba por detrás de Sanabria con el 4-4-1-1, volvía a hacer y deshacer a su antojo, con su calidad, su visión y su velocidad traía locos a los mediocentros y a los centrales. En una pérdida de Víctor Álvarez ante la axfisiante presión de Lora (ojo, en tres cuartos de campo del Sporting y por el centro) el balón le cae a Halilovic, corre, le da un solo toque para acomodar el tiro y pone un golazo desde fuera del área pleno de clase y colocación.
En otro robo de Sergio, el balón le cae a Halilovic por la derecha con Sanabria acompañando por el medio y el croata se planta escorado delante de su portero y centra mal, con el exterior de la izquierda para que bloque Pau.
El enésimo robo de Sergio, se va con una sobrada épica, se planta al borde del área, Halilovic le dobla por la izquierda pero decide con buen criterio tirar, y el balón lame el poste.
Otra por la izquierda en un jugadón de Álex y Canella. Éste llega a línea de fondo, Hali se queda en pleno desmarque para que se la ponga el llavianu y le mete con la zurda a las nubes cuando lo mismo se va donde se fue que mete el gol del año.
El único acercamiento de ellos es la jugada de Asensio por la izquierda tras pérdida de Halilovic y el penalti que el árbitro se saca de la manga sobre Caicedo. Para mí, no es penalti. Un armariu empotráu como este tío… ¿y cae haciendo aspavientos como un sacu patates?… no me salen los quebraos. No ye penalti. De todes formes, para Alberto. 0-1 y a mexar.
Empieza el segundu tiempu y el equipo sigue sin problemas. Más allá del miedo intrínseco que tienes porque sólo ganas de un gol, yo estaba tranquilísimo viendo que éramos muy, pero muy superiores a ellos. A pesar de que Víctor Álvarez ya no estaba en el campu y que Burgui le sustituía, el partido seguía controlado por el Sporting.
Y llega la clave de la resurrección de los pericos. Esos intangibles que no entiendes. Esas situaciones que están ahí y que no tienen una explicación acorde con las leyes de la física. Sanabria falla un gol cantado tras un córner en corto a Álex que le pega y el paraguayo la manda al larguero de primeras (no quiero pensar qué pasaría si lo falla Guerrero), y del 0-2 pasamos al 1-1 en la siguiente jugada en la que Cañas mete un gran pase por arriba, centra no sé quién y Caicedo se redime del penalti que había fallado. Mal cuerpo, sensación de injusticia, de que podemos volver a perder sin merecerlo. A partir de ahí, ellos se vienen arriba como una apisonadora y nos hacen pasar las de Caín. Abelardo quita a Sanabria, que no había aportado nada y mete a Guerrero para intentar controlarlos, pero no es suficiente. Dos o tres buenas paradas de Alberto nos mantienen vivos. Ellos siguen a por todas y nosotros sin saber cómo pararlos. Por fin, en el minuto 74, Abelardo decide dar entrada a Omar Mascarell en lugar de Jony; Sergio retrasa su posición y a partir de ahí se acabaron los apuros. El partido entra en una fase fea; ellos no pueden y nosotros tampoco. El tercer cambio es Pablo Pérez en lugar de un desaparecido Halilovic, y al final es decisivo porque es Pablo quien, en el descuento, se quita el balón de encima dando un pase a Álex Menéndez que llega solo por la izquierda, controla y bate por bajo al porteru. 1-2 y pa casina.
¿Tuvimos suerte?, pues sí porque el partido estaba pa empate y Pablo no hace un pase, hace un despeje… pero el Sporting mereció ganar, de largo. Jugamos mucho mejor que ellos el 80% del partido. Nuestras ocasiones fueron más, aunque las de ellos llamaron más la atención por haber sido muy seguidas. De hecho, me dejaba en el tintero la de Jony del segundo tiempo que se va por el centro por piernas y se la limpian cuando va a tirar, el rechace le cae a Halilovic y, con Sanabria solo, pidiéndola y en boca de gol, a diez metros de él, le pone un horrible centro que libra al Espanyol del 1-2 antes de tiempu.
El bajón de Halilovic del segundo tiempo me preocupa, ya que contra el Betis lo achaqué al cambio de sistema al entrar Guerrero, pero el sábado no hubo tal cambio y el chaval no existió.

El resumen es que merecimos ganar, repito, que hicimos un partidazo, que el Espanyol también juega (Marco Asensio, Hernán Pérez, Víctor Álvarez, Salva Sevilla, Gerard Moreno), y que como Sergio Álvarez siga así nos lu van a llevar de aquí a la voz de ya. Si mantenemos el tono físico un poco más altu en los segundos tiempos, pero un poquitín más, tampoco haz falta que sea una barbaridad, y nos respetan las lesiones, vamos a ser un equipo temible.
Y espero que allá por abril estemos como cañones y yo pueda escribir que un tal Abelardo puso al sportinguismo de uñas por sus rotaciones por un motivo muy claro: acabar la temporada en el tope físico.

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