Hay que se joder

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Y yo que no soy independentista pero que, sobre todo, no soy nacionalista español, no puedo dejar

de esbozar una ligera sonrisa a medida que la noche avanza y los resultados son cada vez más indiscutibles. Luego pienso en lo malo que sería una declaración unilateral de independencia y se me borra la estúpida sonrisa. Luego pienso en el momento en que empiecen las hostias entre Romeva, Mas y Junqueras y me vuelve la sonrisa. Pero me vuelvo a acordar de los que están pensando en limpiar el Cetme y engrasar los tanques y se me vuelve a marchar. Aunque al pensar en los de la CUP, con su odio cervil hacia Mas, tener que pactar con Junts pel Sí me vuelvo a descojonar.

Y así tiro esta noche, que parezco imbécil.

Eso sí, lo bien que lo hizo García Albiol “Limpiando Badalona”, lo hizo con mucha vista, para ahora tener un montón de cajeros para ir él mismo a taparse con unos cartones, después del siniestro total del PP, pues hace que ME MUERA LITERALMENTE DE RISA. Parece ser que el bailongo de Iceta caló más que sus ademanes fascistoides.

 

Y sí, como diz uno que yo conozco, “hay que se joder”, después de ver el partido de hoy, después de disfrutar, una vez más, de este equipo, hay que se joder porque no es justa la derrota.

Alberto, Lora, Luis, Meré, Isma López, Cases, Sergio, Jony, Álex Menéndez, Halilovic y Carlos Castro.

Estoy ahora mismo esperando que pongan el resumen del Sporting porque tengo alguna que otra duda respecto a determinadas jugadas.

Bien, una vez vistas, no me queda más remedio que confirmar la teoría que llevo rumiando toda la semana: quizá, merecemos volver a los diez años oscuros en segunda. Y digo esto porque llevo leyendo, escuchando y viendo toda esta semana las quejas hacia el míster. Y claro, uno se tiene que llevar las manos a la cabeza y piensa: “Da asco”.

Y es que a la gente no le gustaron las rotaciones. Y es que el día del Rayo leí auténticas barbaridades sobre las rotaciones del Pitu. La más gorda que habíamos perdido por su culpa. “Bueno, por el árbitro también”… pero que quede claro que Abelardo no se libra.

Casualmente, los únicos que echaban la culpa a Abelardo de la derrota eran los que habían puesto el grito en el cielo tras conocer la alineación. Incluso al conocer la convocatoria. Y yo, afirmo, que esa gente echó la culpa de la derrota al entrenador para justificar que su enfado por la alineación era lógico. Eso sí, cualquiera que viera el partido ante el Rayo sin NINGÚN PREJUICIO, no puede decir otra cosa que el Sporting hizo un buen partido y que fue el árbitro, y sólo el árbitro quien nos privó de sacar algo positivo.

Demasiados cambios… ya, ya sé quién me dices, pero hoy no vino.

Resulta que hoy, con TRES CAMBIOS OBLIGADOS, coge el entrenador y no sólo mete otros tres cambios respecto al partido anterior (Isma, Álex y Carlos Castro), sino que cambia posiciones y sistema… y hacemos la mejor primera parte que recuerdo en unos cuantos años. Me preguntaba, mi admirado sr. De Guevara, por qué cambiar las cosas que funcionan. Creo que hoy quedó clara la respuesta: hay cosas que funcionan aún mejor.

Y yo, que soy Guerrerista a muerte, esperaba como agua de mayo la titularidad de Carlinos. Ya la esperaba el día del Rayo. Y yo, que creo que Guerrero es un futbolista como la copa de un pino, veo el partido con Carlos en el campu como si no existiese otro delanteru en el mundo. Sin ningún prejuicio. Y claro, después del partido, lo primero que veo en redes sociales es que Guerrero no vale. Claro coño, falla ese gol tan claro…

Yo, en cambio, pienso que Carlos Castro se marca un partidazo, con un gol de auténtico escándalo, de delantero estrella, con una clase, rapidez y definición digna del mejor Villa. Y tengo claro, desde hace mucho, que tiene que jugar más. Mucho más.

Pero también digo a quienes dejan que su juicio vaya en función de sus preferencias, que hoy, Guerrero, se marcó, el tiempo que jugó, un partidazo. Lo hizo todo bien. ¿Todo?, bueno, todo no, el último golpeo que hace con el pie, lo hace mal y se le va fuera un gol cantado.

Luchó, se llevó todos los balones que disputó, le dio un gol cantado a Carlos Castro tras un jugadón que el guaje falla cuando no tenía que haber fallado, tocó todas de cabeza, tuvo una presencia arriba brutal y fue el que puso encima de la mesa las opciones del equipo en el segundo tiempo. Eso sí, buscó un desmarque espectacular, recibió un gran pase de Cases, controló de forma magistral con el pechó y el balón le queda lo suficientemente retrasado para que no pueda girar bien la pierna y el remate se le vaya fuera. Guerrero es un pufo, por lo visto. Hay que se joder.

Y el partido que se marcó hoy el Sporting, en el primer tiempo fue estratosférico. Con un… 4-4-1-1 sin balón y un ¿4-3-3 con él?… no lo tengo claro. El hecho es que Haliloliv venía e recibir a campo propio, escoltado con unos tremendos Nacho Cases y Sergio, con Jony rapidísimo a pierna cambiada, por la derecha, y un apoteósico Álex Menéndez por la izquierda, que fue, bajo mi punto de vista, el mejor jugador del partido, de largo. Arriba un rapidísimo Castro coronaba un equipo de lujo.

Lo de Halilovic fue una cosa para la que se quedan cortas las palabras. Qué manera de jugar. Tiene una conducción de balón, unos giros y cambios de orientación con el balón controlado y una velocidad de arrancada de auténtico crack. Tiende a irse a la derecha, incluso atascándola con Jony y Lora… pero da igual. Con algo más de potencia será un jugador de Champions.

Hubo momentos en los que le dimos al Betis un repasu de los de órdago a mayor, a chica y a pares, si los hay. Les entrábamos por todos los sitios, cada vez que intentaban construir algo los perros de presa Sergio y Cases se encargaban de todo, y si superaban esa línea, aparecía un Meré que parecía llevar diez años jugando en primera división.

Quizá los principales problemas nos venían por banda derecha, donde Isma López lo pasaba mal con Joaquín, que nos tocaba un poco los pies, aunque tampoco algo que fuera desproporcionado.

Joní, Castro, y Álex tuvieron ocasiones para hacer que fuéramos con dos o tres goles a favor. Pero sólo nos fuimos con un golazo, como ya comenté, del de Ujo. Halilovic se meó en las piernas de tres jugadores del Betis tras olisquearles un momentín para meter un balón por el medio a Carlos, que hace un control y giro con las dos piernas que deja al central en ridículo para batir con seguridad al faltosu de Adán. Una obra de arte de gol.

Los últimos minutos del primer tiempo el Betis apretó, coño, que pa eso es el Betis, y nos encerraron un poco atrás. Descanso que, en teoría, nos viene bien.

Nada más lejos. No nos vino nada bien.

Ellos salieron a por todas. Abelardo puso a Cases de medio centro derecho, en vez de izquierdo, cosa que me sorprendió bastante, supongo que debido a los cambios que hizo Mel con Joaquín, Portillo y Cejudo.

Y como tenemos la suerte en contra, Carlos Castro recibe en el medio, se gira y da un balón demasiado corto a Isma, que no despeja con la contundencia necesaria y el rechace le favorece, contra al canto y gol de Joaquín. Al verlo ahora en la tele, me quedan claras dos cosas: la primera es que el error principal es de Castro, no de Isma, como la gente dice; la segunda es que no le voy a exigir a Alberto que pare ese gol, pero sí le exijo un poco de dignidad al hacer la palomita, ya que la hace dentro de la portería y cayendo en el mismo sitio desde donde la inicia. Muy grotesco.

Intentamos no descomponernos pero el Betis se viene arriba mientras nosotros estamos como un púgil que está ganando el combate por unanimidad para todos los jueces y de repente le meten una mano que lo tira a la lona. Se levanta con la mirada perdida y deseando que la cuenta de protección se de cien en lugar de diez. Y el Betis, que sabe que el púgil está tocado, va a por el K.O. antes de que consiga reponerse del croché al mentón. Y tienen la suerte porque aguantamos el envite hasta que Adán saca largo tras un córner, Rubén Castro pone el cuerpo lo justo para que Isma, ahora sí, la caga bien cagá y nos pongan el 1-2 en to lo alto. Hay que se joder.

Abelardo mueve ficha. Quita a Isma, bien quitado, no por los errores, sino porque Álex está a muyC buen nivel, quiere pasar al 4-4-2 con Jony por la izquierda, Halilovic por la derecha y Guerrero, que es quien entra, con Castro arriba. Era o Álex o Isma. Y el primero se estaba marcando un partidazo.

Pero el Betis, que en la primera parte llegó a jugar con una defensa de cinco, no iba a permitir que se le fuera la victoria. Cerró filas en torno a la defensa y, aún así, Guerrero, sí, Guerrero, se marca un jugadón para plantar a Carlos Castro solo, delante de Adán, y se la tira al muñeco. Sí señor, al muñeco. Un gol cantado para empatar y veinte minutos por delante. Pero es Carlinos, y claro, a quien queremos sacar hasta de las convocatorias es a Guerrero.

Cuando quedan menos de quince minutos Abelardo quita a Jony para meter a Juan. Supongo que para el balón parado porque si no, no se entiende. Lo de este chaval y su poca sangre da mucha pena, porque futbolista es de cojones. Allá él.

Último cambio, Pablo Pérez dentro y Meré al bancu. Defensa de tres, Sergio por delante y todo lo demás arriba. A muerte.

La diferencia entre Halilovic por la derecha y por donde le sale del piescu se hace patente en el segundo tiempu: la misma clase pero mucha menos presencia en el juego del equipo.

Se intentó por todos los sitios. Por bandas, por el centro, por arriba… y casi al final, la jugada ya comentada, la que condena, una vez más, a Guerrero. Me parece increíble.

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