Entre Criollo y Criollo, el Míster Tendrá que pensar. Sporting de Gijón-Sabadell

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sporting_gijon_sabadellPor romeomontescus.

Lo de este pasado domingo en El Molinón espero que le haga pensar, y mucho, al señor Sandomal. Porque lo de hoy en El Molinón es para que, el que quiera ver, vea que sólo hay un camino: que jueguen los mejores. Y, hasta hoy, los mejores no juegan.

Cuéllar, Luis Hernández, Iván Hernández, Mandi y Canella atrás. Garai y Nacho Cases en el doble pivote.  Línea de tres con Fraile, Carmona y Lora. En punta Scepovic. Cambio táctico importante en el equipo, con un 4-2-3-1, con Nacho Cases en labores ultradefensivas, para hablar de quien hablamos, y con Carmona como jugador franquicia, con total libertad de movimientos y sobre quien tenía que recaer el noventa por ciento del juego de ataque del equipo. Una cosa parecida a lo que era Trejo. Parecida. Que como decían Martes y Trece en el sketch de Detergente Gabriel: “e lo mimmo pero no e iguá”. O sea, que todo parecido con lo que Sandomal pretende que Carmona sea en este equipo, mera coincidencia.

Que no hostia que no. Que este futbolista es un medianías. Que no me vale que salpimente su actuación con tres o cuatro detalles de calidad, que la tiene, y que por lo demás pase totalmente inadvertido. Perdiendo balones en tres cuartos de campo, intentando cosas que no sabe, o no le salen porque no está a la altura. El único mérito que, para mí, tiene el tío, es que al menos no se esconde; lo intenta, da la cara, la busca… pero no lo da, no da el nivel.

El Sporting tuvo unos quince primeros minutos relativamente aceptables, con buenas combinaciones, con Nacho Cases que en sus dos primeras intervenciones metió un balón de cuarenta metros con la zurda y otro centro con la derecha, a Scepovic, que casi supuso el primer gol del partido.

Con un Sabadell insufrible, malos donde los haya, marcando al hombre por todo el campo, pues tras el arreón inicial, el equipo cayó en un marasmo, en una lentitud en su juego, en errores en las entregas y en un juego ramplón que no había Dios quien lo soportara.

Quiero hablar de una jugada que para mí es definitoria de quién es Garai. Ya pasó más veces, y más veces lo comenté, pero parece ser que hoy fue tan descarado que el público se removió, por fin, en sus asientos y le regaló una sonora pitada al vasco. Fue en un ataque por la derecha del Sporting, en el que estaba casi todo el Sabadell dentro de su área, y el balón sale rechazado a los pies de Garai, que estaba SOLO, como a unos siete u ocho metros del área, con tiempo para recibir, colocarse, echar un pitu, sacar el calzoncillo del culo, quitarse mierda de las uñas y disparar a puerta -o dar un último pase-… y el señorito recibe, y ante la incredulidad del respetable se gira sobre sí mismo y, cómo no, la juega atrás, a los centrales. Me pareció vergonzoso, lamentable, impresentable y como para decirle: “Mira chaval, vete a arrascala por ahí”.

Y el partido transcurría lento, con un desesperante Garai en su papel, tuya mía tuya mía pero cortita y al pie… y p´atrás. Cases muy lejos y menos participativo ya que enseguida el balón llegaba a cualquiera de los tres de arriba, que en ocasiones me daba la sensación que se estorbaban, que se cambiaban posiciones sin mucho sentido y que corrían como pollos sin cabeza.

Poco antes del descanso, una buena jugada por la derecha acaba con un centro al punto de penalti para que llegara Garai desde atrás, con todo a favor para fusilar el primer gol pero le da, creo que demasiado suave para que el portero del Sabadell la eche a córner. Pero eso no me molesta coño. La falló y la falló, no pasa nada, la puede fallar cualquiera. Lo que no perdono es todo lo demás.

Descanso y pensando que nos íbamos pa casa con otru empate.

Segundo tiempo y más de lo mismo. Cases trabajando a destajo y demasiado atrás ya que seguimos empecinados que sea Carmona quien mande arriba, y claro, Carmona pierde muchos balones, porque es una posición delicada y en la que se suelen perder más balones que en ningún otro sitio, lógicamente, con lo que los dos mediocentros no se pueden permitir alegrías arriba por si acaso. Claro, el amigo Sandomal quiso apuntalar más atrás para no quedar en evidencia cada vez que perdemos la pelota, como en otros partidos, pero eso se paga en la pérdida de presencia de Nacho Cases arriba… y la excesiva de Carmona, por supuesto.

Y llega el momento en que me salgo de mis casillas. Un balón en tres cuartos por su banda derecha, Canella que aguanta a su par, éste, hace un cambio de ritmo hacia dentro, en diagonal, y se va de Rober como quien se va de un alevín. Nacho Cases, que cubría las espaldas de Canella en banda, tiene que cerrar al medio junto con los centrales porque el que se fue de Canella se fue con todo. El desajuste se produce y el tío abre a banda, con lo que Canella y Cases están, ambos, fuera de sitio. El de banda para, levanta la cabeza, y sin nadie acosando la pone de cine para que el delantero centro se adelante de cabeza a Cuéllar para poner el 0-1. Si Canella fuera un tío más duro, más marrullero, sería un gran lateral. Uno de los mejores. Pero es que es una novicia. Y se queda en na.

Y claro, llegan las prisas, llegan los cambios.

Se va Luis y entra Barrera. Inmediatamente se va Carmona y entra Santi Jara. Lora retrasa su posición, al irse Luis y Santi pasa a la derecha donde se había situado Carmona tras la entrada al campo de Barrera.

Y el partido cambió cuando entró el mejor jugador de este equipo junto con Cases y Scepovic. Ver a este chaval, con esa fuerza, esa calidad y esa llegada y ver a Carmona… es que joder, salen sarpullidos. En una jugada por la derecha se produce penalti por mano y Scepovic pone el empate en el marcador.

El equipo se viene más arriba pero sigue, más que faltar alguien, sobrando alguien. Y ese alguien es quien sume en la mediocridad al equipo: el señor Garai.

Sandomal decide dar entrada a Lekic y quitar al vasco. Cases queda solo en medio campo como mariscal y arriba toda la pólvora posible. En un jugadón de tres toques, Barrera, pleno de fuerza, de potencia y de velocidad arrasa con todos y se la pone al centro a Lekic, que controla hacia la pierna buena, se acomoda y suelta un misil desde el borde del área que pega en el larguero y bota dentro poniendo, con un golazo, el 2-1.

A partir de ahí el Sabadell intenta llegar por ambas bandas. Ver a Scepovic, reventado, ayudando a Canella, ya que se había caído a banda al marcar Lekic el segundo, y ver a Santi Jara, que llevaba quince minutos en el campo, no poder con los cojones para ayudar a Lora, que pasó algún apuro ya que le llegaban de dos en dos, es para decirle a Jara lo mismo que a Garai: “Mira chaval, vete a arrascarla por ahí”. Me pareció increíble. Hizo un par de regates de calidad, entró un par de veces por su banda… pero es que ya no podía con el alllllmmmmmma hommmmmbreeeeeeee. Joder ya con el niñato de los cojones.

Y con muchos más espacios, llegó otro jugadón del Sporting en una contra, con Lekic llevándola por la izquierda, que da un pase al centro para que un genial Scepovic, en carrera, la deje pasar por debajo de las piernas para que, Barrera, que llegaba comiendo prau, controle y se la meta por bajo y al palo largo al portero dejando el definitivo 3-1.

Parece ser que Sandomal dijo en rueda de prensa hoy que los cambios funcionaron. No te jode, es que si quitas a las dos rémoras que fueron Garai y Carmona, y a Luis Hernández que, aunque aceptable, no aporta mucho, y no mejora el equipo, por cojones, más vale que lo dejemos y nos dediquemos a otra cosa, ¿no te parez, amigu?.

Como dice el título de la crónica, espero que el entrenador se dé cuenta de quién es insustituible en este equipo. Que Barrera no sea titular es crimen de guerra, lo mismo Nacho Cases. Que alguien me diga a mí que lo que hace Garai no lo hace Barrera con medio huevo, con más calidad y más fútbol. O Lora, o cualquiera coño.

Cuéllar no tuvo prácticamente trabajo, se comió el gol con patatas y tuvo una cagada en un saque de puerta en el primer tiempo comprometiendo a Mandi.

Luis Hernández estuvo correcto. Ni pa bien ni pa mal. Aguanta el tipo como puede y puede ser solución en determinados partidos si quieres poner a Lora de medio centro.

Iván Hernández en su línea, aceptable atrás pero penoso jugando el balón.

Mandi a buen nivel. Bastante seguro en el corte, sin apenas errores y con alguna que otra buena salida de balón, en golpeo y en conducción.

Canella bien en el primer tiempo, muy activo en ataque y correcto en defensa. En el gol de ellos estuvo blando porque debería haber hecho una falta táctica muy lejos de nuestro área.

Garai, qué puedo decir de Garai: lagrimones como puños.

Cases, menos participativo en ataque pero lo que hizo lo hizo todo bien, además de un grandísimo trabajo en defensa y mucho desgaste físico.

Carmona, los mismos lagrimones que con Garai.

Hugo Fraile, acabó reventado, corrió lo que no está en los escritos e hizo un partido muy aceptable.

Lora, partido regulero el suyo. Anduvo locu en la primera parte y mejoro en el lateral en la segunda.

Scepovic corrió como un burro, sobre todo en el primer tiempo, cayendo a bandas, abajo, arriba. Acabó también muy cansáu.

Barrera fue el que cambió la cara del Sporting. Gol, asistencia, potencia, llegada, carácter… casi na al aparato.

Santi Jara, léase Garai o Carmona.

Lekic, golazo, celebrado con rabia y reivindicando más minutos, y asistencia. Trabajó mucho en el poco tiempo que estuvo en el campo.

Sigo pensando que el equipo tiene mucho más de lo que vemos, pero me temo que si el amigo Sandomal sigue empecinado en Carmona y, sobre todo, en Garai, nos quedaremos en un quiero y no puedo.

Sigo diciendo que lo de Guerrero es una puta vergüenza.

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