Cómo cambió el cuentu. Crónica del Sporting – Girona

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Por Romeomontescus

Y allí estábamos los cuatro gatinos dando voces. Intentando despertar conciencias, intentando que los que por allí pasaban vieran que, aunque no seamos muchos, sí que hacemos ruido, y que lo seguiremos haciendo, que no nos van enterrar, que vamos a estar ahí, al lado del equipo y en contra suya, denunciando sus desmanes, gritando a los cuatro vientos que estamos hasta los huevos de todos ellos. Del primero al último.

Y hubo para todos, sí señor. Para Fernández, para el  Master of Puppets de Vega –Arango, para “Garcilla” Amado, para Pepín Braña…. Y cuando pensaba que se iba a librar, ahí estábamos mis amigos Xurde, Antón, Cos, Chalaneru, Soapi, Franele, Bart, Erreala y yo para recodar, cómo no, al cronista oficial, al rorcual común: a Rosety. Fuimos nosotros, por supuesto, los que empezamos los cánticos para que en un momentín, todos juntos, con nuestras voces unísonas, como un coro de eunucos con los cojones bien grandes y pegaos al culo, cantáramos bien alto:

“Rosety, cabrón, sal del Molinón”

Home bah, faltaría más. No podíamos dejar pasar la ocasión de acordarnos de él.

Y seguiremos, vaya que sí. Esto no puede ser flor de un día. Qué va. Hay que echar a esta gente porque si no acabarán con el equipo.

Veo a Rayo Vallecano luchando por estar en puestos europeos, y a su afición movilizada para que los homólogos a los nuestros se vayan y siento envidia sana. Y pienso que quizás algún día nosotros despertemos y empezaremos no ya a mover sillas, sino a astillarlas para luego hacer hogueras.

Imagino el despacho de Amado, siendo ultrajado por la marabunta enfurecida en plena revolución: muy recargado, con la cabeza de un jabalí colgada de una pared; un busto de un águila de oro macizo; con cuadros carísimos y marcos tan caros como los propios cuadros; una caja fuerte llena de billetes fresquitos y documentación clasificada; cuatro móviles – tres de ellos de pospago-; una foto con el Rey y Urdangarín… vamos, una mezcla entre el despacho de Sadam y la casa de Juan Antonio Roca antes del caso Malaya.

Y se me saltan las lágrimas.

Cuéllar, Lora, Iván Hernández, Bernardo, Canella. Doble pivote para Bustos y Nacho Cases. Por delante Trejo con libertad de movimientos y la falda muy corta. Las bandas para Santi Jara y Gastón Maximiliano. Delantero centro Mate Bilic.

Y claro, si tenemos el día, no hay Dios quien nos pare.

Espectacular Sporting, con un control total del partido. Con todos los jugadores rayando a un nivel altísimo y desactivando completamente a los dos jugones del Girona: Jandro y Marcos Tébar.

Una primera parte en la que tomamos el control del balón desde el primer minuto, con una banda izquierda larguísima gracias a un espectacular Canella, rápìdo, incisivo, profundo y con muchas ganas, acompañado por un magistral Sangoy y, sobre todo, el mejor jugador de la categoría con mucha diferencia sobre el segundo: Óscar Guido Trejo, que se dejaba caer por esa banda y se juntaban ahí tres futbolistas a un nivel altísimo que hacían pasarlas canutas al Girona. Si se sumaba, además, un Nacho Cases es-pec-ta-cu-lar, entonces ya era un auténtico baño.

Muy atentos en los cruces y las ayudas atrás, con coberturas continuas entre ellos, con un Bustos que se multiplicó por el campo y que parecía que tenía cinco piernas, en vez de tres; no sé cómo explicar todo lo que se vio en el campo. De hecho, Santi Jara perdió dos o tres balones en zona comprometida y le cayeron dos o tres broncas importantes de Bustos, Iván y Bernardo. Querían que nadie perdiera un ápice de concentración e intensidad. Y lo consiguieron. Bilic muy trabajador, dejándose caer a las bandas para ofrecerse, yendo a todas las disputas por arriba y bastante rápido en carrera… buf, así da gusto.

Un balón por encima de la defensa para la entrada en segunda línea de Trejo por la izquierda, el defensa que se confía y, ante la media salida del portero, Trejo mete la punta, de su bota, para poner de vaselina el 1-0 en el marcador. Espectacular el pase, espectacular la anticipación y espectacular la ejecución. Así somos en el Sporting.

Cinco minutos después, un balón fuerte, raso y por el medio lo deja pasar Sangoy con mucha clase para descolocar a los centrales y dejar a Bilic solo delante de Dani Mallo, lo dribla por la derecha y teniendo que girar un montón sobre sí mismo, ya que el regate no había sido precisamente espectacular, le pega duro y arriba para poner el 2-0.

De ahí al descanso fueron veinte minutos un poco sosainas ya que bajamos un poco el nivel, cosa lógica por otra parte. Habíamos impuesto un ritmo muy alto al partido.

En la segunda parte la cosa, lejos de calmarse para el Girona, empeoró. Nacho Cases creció aún más y se convirtió en el puto amo de la pelota. Canella seguía siendo una flecha por su banda y Gastón Maximiliano seguía intercambiando posiciones y haciéndolo igual de bien en las dos bandas. Si además, Trejo seguía con el día tontu, pues eso, que hubo momentos del partido en los que se tocó el balón como nunca lo había visto yo en bastantes años. Uno o dos toques como mucho y siempre con una o dos opciones de pase cercanas gracias a los ofrecimientos continuos de los compañeros, con una circulación de balón muy rápida y un dominio de los espacios de los jugadores brutal, ya que antes de recibir ya sabían dónde la iban a jugar, o a quién tenían cerca, fuera compañero o contrario. Una auténtica maravilla.

En menos de diez minutos le expulsaron a uno de los centrales al Girona por dos amarillas, y ya entonces acabaron por arreglarlo. Un balón largo a Sangoy de derecha a izquierda, el argentino que controla y se mete en el área, recorta hacia dentro y le pega un zurriagazu con la derecha que casi tira el larguero abajo. Espectacular.

Entra Carmona por Santi Jara. Sangoy que la tiene por nuestro medio del campo por banda izquierda, ve el desmarque de Carmona y le pone un centro/cambio de juego maravilloso para que Dani Mallo salga a comprar dos kilos de uvas negras, y Carmona meta la cabeza para poner por arriba el 3-0.

Se va Bilic y entra David Urdangarín. Otra vez Sangoy, en medio campo por la izquierda, levanta la cabeza, avanza unos metros y le mete un balón a David por abajo al espacio que lo deja solo delante del porteru del Girona para metérsela por abajo, me refiero a la pelota, y al palo largo para dejar el definitivo 4-0.

Y es que así fue la cosa. Así de increíble. Con el equipo a este nivel, que espero no sea flor de un día, va a ser difícil, pero que muy difícil que nadie puntúe en El Molinón.

La verdad es que hablar hoy es muy fácil. Hay que tener los pies en el suelo y seguir en esta línea. Llevamos nueve puntos de los últimos doce. Y los tres que perdimos fueron contra el líder de la categoría, muy superior al resto de equipos. De esos nueve, pues bueno, en una de las victorias se jugó regulero (Lugo), en otra se jugó como el culo (Alcorcón) y en la otra se dio una exhibición (Girona). Y la que se perdió (Elche) se jugó un partido aceptable. Tenemos que creer que podemos ganar a todos los que nos planten delante. Esa es la manera.

En estas cuatro próximas jornadas vamos a Villarreal y Almería y vienen Madrid y Barsa. Le tengo más miedo a los filiales porque son imprevisibles, lo mismo les metes un calderu goles que te dan como pa fregar. Pero creo que podemos ganar al submarino y mucho más al Almería.

Ya llueve menos, estamos a seis puntos de la promoción. Dos partidos.¿ Alguien se cree que Sabadell, Girona y Alcorcón van a aguantar ahí?. Además, con el 4-0 de ayer le ganamos el gol average particular a los catalanes, por si acaso los hay que dejar fuera del play off en la última jornada tras un hipotético empate a puntos.

Porque no sé si lo dije alguna vez pero vamos a jugar la promoción con la gorra.

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